Me acabo de escapar y ya estoy de vuelta , tenía hora con un médico de aquí al lado que tenía que llevarle unos análisis, total que me dice que tengo el depósito de hierro vacío.
Así a la cara, sin más preambulos. Además un doctor tipo House (me he enamorado un poco, cosas de la tele) que me mira con cara de "yo no fui" y me dice que tengo que tomar hierro 3 meses y que no se explica como voy tan pancha por la calle y no estoy tirada por los suelos. Ya le digo yo, que si, que cansadilla estoy pero que tal vez me mantenga en pie la p. adrenalina que me genera este p. trabajo y algún p. compañero. El caso es que el insiste , con más cara de House que nunca y yo más enamorada aún, que no entiende como no me desplomo. Dudo por unos segundos si desplomarme o no allí mismo a ver si de una santa vez me pasa a mí eso de "chico salva a chica", pero como tengo que volver al despacho, pues me parece más adecuado no desmayarme. Lo dejaré para dentro de tres meses si sigo enamorada.
Por lo demás. Lunes. A las ocho menos cuarto he recogido a mi santa madre que la he mandado de viaje con los niños. Barajas "petao", obras en la T2, la gente caminando por pasarelas de madera, niños llorando Parece un campo de refugiados.
Una que ya es un poco viajada, ha sacado las tarjetas de embarque, lo que no quita el chuparme una buena cola para el drop-off. La maleta de mi madre pesa una barbaridad, no se si se estará llevando una amiga dentro o qué. El caso es que facturamos maletas, los dejo en el control de pasaportes, y lo que son los años, veo más suelto a mi hijo que a mi madre (quien diría que se ha cruzado el charco un montón de veces con cuatro niños pequeños...., dicho así parece una mujer abandonada, pero no, primero salía mi padre, buscaba casa, servicio y después mi madre con los niños... -que se me agolpan los temas que estoy en pleno casting de chica, la mía se ha tenido que ir a cuidar a su madre-). El caso es que mi hijo me llama desde el avión, antes de despegar, para decirme que todo bien. Yo llamo a mis hermanas para decirles que "mamá ya está empaquetada", o que "el pollo está en la cazuela" (que es nuestra clave para decir que mamá ya está en su lugar de destino), y tan feliz de que ese asunto este zanjado, hasta que...... en plena vorágine de trabajo, me llega un mensaje de mi hijo que me dice: "la maleta de abuela no aparece" y digo yo, ¡NO ME EXTRAÑA!, el caso es que no hago más que llamar al 902131435 doy un montón de letras y números y siguen diciendome que "disculpe la demora, la maleta sigue en busca" (y captura?)
Alguien dá más?